Síndrome de piernas inquietas
jun 12
¿Cómo se manifiesta?
Deseo irresistible de mover las piernas usualmente acompañado de hormigueo o sensación de ardor. Algunas veces estos síntomas pueden presentarse en todo el miembro inferior, espalda y miembros superiores.
El deseo irresistible de mover las piernas mejora al mover las piernas, frotarlas, estirarlas y pararse a caminar. Es decir, que mejora con el movimiento.
El deseo irresistible de mover las piernas aumenta con el reposo, sobre todo cuando se está tratando de dormir.
El deseo irresistible de mover las piernas se presenta en la tarde o en la noche.
Si usted cumple todos los puntos anteriores lo más probable es que tenga piernas inquietas y debe consultar a su médico.
Los problemas de sueño son comunes en las personas con piernas inquietas y con frecuencia son la razón para consultar al médico.
En el 80% de los casos las personas con piernas inquietas presentan sacudidas o movimientos involuntarios en miembros inferiores durante el sueño, que en algunos casos puede despertar al paciente y presentarse también mientras la persona está despierta en su cama.
¿Es un problema frecuente?
En un estudio epidemiológico de trastornos del sueño realizado en Sabaneta – Antioquia, encontramos que el 7% de las personas presentaban este problema.
¿Cuál es la causa?
No hay una causa clara. Sin embargo, se conoce que la dopamina, un neurotransamisor del sistema nervioso central, juega un papel importante.
Los pacientes con enfermedades que producen disminución del hierro corporal frecuentemente la padecen, como es el caso de la insuficiencia renal crónica, la anemia por falta de hierro y el embarazo.
El daño de los nervios (neuropatía), algunos medicamentos (como los antidepresivos) pueden producir también estos síntomas.
En los pacientes cuyos síntomas comienzan entre los 10 y 30 años de edad es frecuente que hereden el problema de sus padres.
En los niños las piernas inquietas se pueden manifestar como “dolores de crecimiento” o confundir estos síntomas con hiperactividad debido a que al quedarse quietos el problema aumenta y tienen que estar moviéndose.
Consecuencias:
Las piernas inquietas producen con frecuencia insomnio y somnolencia diurna excesiva. En ocasiones se asocia con ansiedad, depresión y dificultad para concentrarse.
Evolución:
Usualmente los síntomas aparecen y desaparecen por épocas de la vida en la mayoría de las personas y es una de las razones de no asistir a consulta médica.
Tratamiento:
Las medidas no farmacológicas incluye las medidas de higiene de sueño, evitar estimulantes o drogas que agraven los síntomas como el alcohol, antihistamínicos, antidepresivos, antagonistas de los canales de calcio (flunarizina, nimodipina, nifedipina), antagonistas dopaminérgicos, chocolate, cafeína entre otros. Baños con agua caliente o frotarse las piernas también se recomiendan, sobre todo para pacientes con piernas inquietas leves.
En el embarazo los síntomas generalmente se resuelven después del parto, pero algunas veces mejoran con hierro y ácido fólico. En la anemia por deficiencia de hierro, se debe corregir esto en primera instancia.
El tratamiento con medicamentos se recomienda cuando los síntomas son muy molestos para el paciente, producen insomnio, somnolencia en el día o de alguna forma alteran su calidad de vida.








