Apnea de sueño ¿le han dicho que ronca?
jun 12
El síndrome de apnea obstructiva de sueño, caracterizado por la obstrucción de la garganta durante el sueño en forma repetitiva, pausas respiratorias y por ronquidos, ocasiona una disminución temporal del oxígeno, aumento del dióxido de carbono en la sangre y microdespertares que la persona no alcanza a percibir.
Estas complicaciones conllevan somnolencia diurna y aumentan la presión negativa dentro del tórax, lo que deriva en cambios que generan una disminución de la sangre que llega y sale del corazón, lo cual es perjudicial, sobre todo para aquellas personas que tienen algún grado de disfunción cardíaca.
De hecho, la apnea obstructiva de sueño está asociada con el desarrollo de hipertensión arterial, arritmias cardíacas, insuficiencia cardiaca, enfermedad coronaria (infarto de miocardio y angina) y enfermedad cerebrovascular (trombosis cerebral).
Aumenta la presión arterial
En pacientes con presión alta que no disminuye fácilmente con medicamentos antihipertensivos se recomienda realizar una polisomnografía (estudio de sueño), ya que con frecuencia estas personas tienen apnea de sueño, que al tratarla mejora tanto la presión como los otros síntomas de dicha apnea.
Síntomas de la apnea del sueño
Cuando este síndrome se presenta, el sueño no es de buena calidad, la persona ronca y puede tener despertares con sensación de ahogo o pausas respiratorias (la persona se queda sin respirar varios segundos durante el sueño, sin ser conciente de ello), presenta somnolencia en el día y por lo tanto es propensa a dormirse en situaciones pasivas como leer, ver televisión, como pasajero de un bus e, incluso, en situaciones activas como conversando o conduciendo, lo que provoca accidentes de tránsito y laborales.
Además con frecuencia duermen con boca abierta, despiertan con boca seca, se levantan a orinar varias veces en la noche, rechinan o chasquean los dientes al dormir y se mantienen con la nariz tapada.
Se presentan problemas de aprendizaje en los niños, disminución en el rendimiento laboral y académico por falta de concentración, problemas de memoria y dificultad en las relaciones interpersonales por irritabilidad y mal genio.
Son varios los factores para que se obstruya la garganta durante el sueño: niños con amígdalas grandes, el cuello corto y ancho, mentón tirado hacia atrás, paladar profundo, garganta estrecha, lengua grande que al dormir se relaja y se va hacia atrás, y la obesidad que acumula grasa alrededor de la faringe cuya presión durante el sueño hace cerrar la garganta.
Los factores externos que agravan la apnea del sueño son el alcohol, el cigarrillo y medicamentos como las benzodiacepinas (clonazepam, alprazolam, etc.) que aumentan las pausas o apneas respiratorias.
Diagnóstico y tratamiento
Aunque la apnea del sueño se presenta en el 2% de las mujeres y en el 4% de los hombres, después de la menopausia las mujeres tienden a desarrollarla con más frecuencia debido a factores hormonales.
El diagnóstico se hace con la polisomnografía, un examen realizado en un laboratorio de sueño, en el que se miden varios parámetros en la noche: electroencefalograma, flujo aéreo, movimientos de tórax y abdomen, electromiografía de mentón y de ambas piernas, movimientos oculares, electrocardiograma, oxígeno sanguíneo y posición corporal.
El tratamiento se realiza con un dispositivo llamado CPAP (presión positiva continua de la vía aérea), que inyecta aire a presión a través de una máscara nasal, para evitar la obstrucción repetitiva de la garganta durante el sueño.
También se recomienda dormir de lado, disminuir de peso y ejercicio formulado por el médico.
La cirugía de las amígdalas, adenoides y cornete inferior es el tratamiento más efectivo para los niños que roncan o tienen apnea de sueño.
La cirugía en los adultos es una alternativa pero su efectividad es muy controvertida y se recomienda sólo en los casos leves o moderados.
En algunos pacientes las prótesis dentales que presionan la mandíbula hacia adelante para abrir la garganta son de utilidad.
El tratamiento adecuado de la apnea de sueño mejora la calidad de vida, el ronquido, la somnolencia en el día, la presión arterial y previene complicaciones futuras como la hipertensión arterial, problemas cardíacos y cerebrales.
La polisomnografía está dentro del plan obligatorio de salud (POS)








